jueves, 23 de septiembre de 2010

...Que nadie diga adiós...


Cuando me preguntaron cuál era mi palabra preferida del castellano, no supe qué contestar. Sin embargo, sí sé cual es la que más detesto, la que me parece más fea. Adiós. Es una palabra que rara vez me oiréis pronunciar (si lo hago, es porque estoy enfadada). Me parece fría, como si pretendieras no volver a ver a alguien, como si lo estuvieras echando de tu vida para siempre. Por eso, aunque esto huela a despedida, espero que nadie la pronuncie. Sí, ya sé que he prometido no ponerme tontita, pero no lo puedo evitar. Odio las despedidas, porque no sé afrontarlas, y este año he tenido demasiadas. Me despedí de alguien mil y una veces, de una forma u otra. Y todavía queda la peor de todas...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

...Un poco de esperanza...



Hace unos días vi la película “Largo domingo de noviazgo”, una preciosa historia de amor (sí, de esas que me hacen sacar lo más ñoño de mí) que te hace pensar mucho sobre la esperanza y la lucha, frente a darlo todo por perdido y dejarse vencer. Mathilde, la protagonista, no se rinde. Algo en su corazón le dice que Manech, su prometido, sigue vivo, por más que la versión oficial sea que fue condenado a muerte durante la I Guerra Mundial

Y esas corazonadas le llevan a un viaje en busca de otras versiones que le digan que, efectivamente, su amado continúa con vida. Con su lucha, una se da cuenta de la fuerza que puede otorgar la esperanza. Pero por si el derrotismo llega, Mathilde inventa un juego que le dé el aliento que le pueda faltar. Por ejemplo, cuando va montada en un tren, cierra los ojos y piensa: “si antes de que cuente siete entramos en un túnel o pasa el revisor, Manech sigue vivo” Así lo va haciendo con múltiples cosas en su vida, cuando la fe parece esfumarse
Supongo que por no querer rendirme todavía (aunque sea en lo más hondo), he empezado yo también a “jugar”. Yo no busco a nadie, yo sólo espero que alguien esté ahí. Casualidad o no, siempre se ha ido cumpliendo todo lo que he dicho. Esto no es una película, lo sé. Y también es cierto que llevo tiempo meditando que me rindo. Me rindo porque aunque la esperanza me diga que sí, la razón me dice que no. Y puede que haya sido fuerte, más de lo que yo misma esperaba. Pero sucede que eres una batalla que yo ya no puedo ni quiero seguir luchando. Porque no me caben más cicatrices, y creo que necesito algún hueco sano para cuando llegue la casualidad de mi vida. La más bonita y grande de todas. La que encontraré al final de la escalera que empiezo a escalar, porque voy a seguir jugando, aunque no sepa a qué ni por quién.


Y próximamente... mis reflexiones tras mi metedura de pata (literal)

martes, 7 de septiembre de 2010

Balance veraniego

Fin de una temporada, comienzo de uno de mis balances. Este verano, no ha sido bueno, ha sido muy bueno. Empezó, no con una borrachera, sino con La Borrachera, que jamás se volverá a repetir, porque aunque Antonio me asegure que me lo pasé bien… eso de no recordar más de la mitad de la noche no mola y más con los regalos de después (seh, algunos ya los conocéis y no volveré a repetir xD). En definitiva, soy una mujer de tierra firme y no de mares ni almirantes xD. Fútbol, mucho fútbol con mi histeria e insultos habituales y mi continúo amor por Casillas.Y seguí de fiesta en fiesta (más moderadas), alternadas con mañanas de estudio y tardes de Globo, Tejares y Altozano. Entre tinto y tinto y bolsas de pipas, muchas risas. Acabamos el mes de julio yéndonos a la playa unos días… ¿Qué pasó? Que desfasamos como nunca. Prometimos eso de ir todos los días a darnos un baño (algunos de horas y horas de duración) y también salir cada noche de fiesta. Cumplimos, y muy bien cumplido todo (algunas más que otras, ejem ejem xD). Y como siempre pasa cuando varias amigas se juntan en pijama… muchas confesiones y risas tontas (que alegran el corazón), además de algún que otro descubrimiento por mi parte que me hizo ver algunas cosas más claras. Volvimos algo más morenas (no hablo por mí, que sigo igual de blanquita) y con más ganas de fiesta (eso si que hablo por mí xD). Agosto, o el desierto de Albacete no fue tan mal después de todo, estudié mucho más en serio, me apunté de voluntaria para la feria, seguí de parranda, preparamos una gran fiesta sorpresa y participé en otra. Aprendí a coser mejor. Los últimos días de agosto fueron de estrés: últimos repasos para el examen, el regalo y la fiesta que parecía que no iban a salir adelante, los cursillos para la feria… pero al final no me ahogué en ese vaso de agua y salí a flote. Y tan a flote. Saqué un 8 en el examen, (sin duda el 8 sigue siendo mi número) me pegué una gran fiesta para celebrarlo. Después vino otra fiesta, un pequeño cambio de aires. Sobretodo, hubo algo que me hizo darme cuenta de que estoy en el lugar correcto: la radio. Por poco que fuera lo que hiciera, me hizo darme cuenta de que amo ese mundillo más de lo que pensaba. Y ahora queda esperar la feria, que siempre me trae sorpresas agradables (aunque me va a faltar mi flor de loto).


Emocionalmente… el verano ha curado las heridas del invierno pasado, y ha abierto otras de hace demasiados veranos que, en teoría, estaban bien cicatrizadas. La feria dará muchas respuestas, como siempre.


Ha sido un verano completo, plagado de fiestas y risas. Sin embargo, no me quedo con eso. Me quedo con vosotros. Porque no hubiera sido lo mismo sin vosotros. Porque habéis compensado todo lo que no os he podido ver en invierno. Porque me habéis mimado, aguantado y cuidado cuando lo he necesitado. Porque estáis haciendo que cada día me cueste más hacerme a la idea de que me vuelvo a ir...Gracias ^^