jueves, 20 de mayo de 2010

...Un año de tópicos...


Odio los tópicos. Quienes me conocen saben que sólo los admito en un campo. Pero es que mis 18 han sido de lo más tópico.

Con 18 años he enseñado por primera vez, orgullosamente, mi DNI a las cajeras del Mercadona para comprar Knebep, Pratti o Brugal, y a los porteros de discoteca de Albacete para que me dejaran entrar (o me dijeran: es para 21).
En mi decimoctavo año ejercí mi derecho al voto y doné sangre por vez primera. Igualmente, a esa edad volé del nido (aunque no del económico, por lo que aún no soy independiente, como siempre me recuerdan mis padres) y comencé la universidad, donde me topé con gente increíble.
Me hice dos pendientes más en la oreja (Por aquello que dicen las madres de: “cuando seas mayor de edad te haces lo que quieras”, aunque en mi casa esa frase nunca se pronunció, porque nunca me vieron capaz). Me ha fallado lo del carné de conducir, pero como ésta también ha sido la edad de superar los miedos (y la de mi padre cada vez más insistente), me lo estoy replanteando.
La mayoría de edad me trajo un poco de cordura a la vida, porque aquél tuvo que ser el cumpleaños más serio y triste de todos, y tiempo suficiente para echarla de menos…

18, edad de primeros besos, amores y desamores, año de descubrir que nunca se quiere lo suficiente, que los buenos amigos siguen existiendo y que siempre siempre, se puede y se debe sonreír

Ha sido una edad tan tópica, que eso mismo la ha hecho especial… No podré recordarla sin evitar sonreír, pero sobre todo, la recordaré por vosotros. Los que habéis estado un año más de mi vida a mi lado, y los que habéis llegado para terminar de llenarla. A los que hoy os habéis acordado un poquito más de mí, o simplemente algo. A los mensajes, llamadas, privados, comentarios, las cartas, los abrazos…A los que habéis hecho todas esas cosas. A los que no dejáis nunca de sorprenderme, y a los que decís que en cuanto ponga un pie en tierra manchega lo haréis. También a los que os habéis acordado de mí para decir: “no te felicito hasta que no te tenga delante”. A los que lo habéis hecho de corazón e incluso a los que os ha ayudado el Tuenti…A todos mil gracias ^^

Sí, esa niñita de ahí soy yo =)

domingo, 2 de mayo de 2010

...Adiós, sin decirte adiós...



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Comenzó a caminar deprisa, sin que pareciera que fuese a darse la vuelta. No iba a volver, si le dejaba continuar ese camino, no habría retorno. Y ella lo sabía. No habían pronunciado la palabra “adiós” porque a ambos les parecía demasiado fea, pero sabían perfectamente que ahí concluía su historia, y la que hubiera podido ser.
Así que se quedó observándole hasta que desapareció en la lejanía. Estuvo allí parada memorizando su manera de caminar, su espalda, sus brazos, sus piernas, su pelo; para que nunca se le olvidaran. Porque aún lo amaba. Y no luchar por él era su manera de demostrárselo. Porque quería que alguien capaz de hacerle todo lo feliz que ella no pudo hacerle, lo encontrara y supiera la suerte que tenía. A veces, no basta con querer…