jueves, 30 de diciembre de 2010

Un año movidito. Y precioso


…2010…
Es difícil resumir 365 días tan intensos en un puñado de líneas. Si por algo destaca este 2010 es por los cambios.

El miedo de cada fin de semana de volver a Elche, se convirtió al fin en alegría. Allí se creó un vínculo tan grande entre nosotras, que acabaríamos siendo una verdadera familia, con Nochebuena propia y todo. Además de encontrarme con gente maravillosa, gracias a la que ya tenía. El piso dejó de llamarse tal, para comenzar a ser mi segunda casa.

Allí he vivido fiestas, mucho estudio (con mucha recompensa), algún que otro disgusto, dejar a gente que me importaba mucho por el camino... pero sobre todo alegrías.

Mi segunda familia de Albacete, dejó de serlo. Lo que no implica que para mí hayáis seguido siendo parte de la mía, queriéndoos cada día más. Habéis vuelto a cuidarme una y otra vez, y mira que este año he sido peor que una adolescente rebelde. Porque si por algo destaco este año es por mis continuos desfases (a todos los niveles), errores (que cometería otra vez) y locuras. Carnaval, viajes a Benidorm, mucho fútbol (y mucho futbolista), cumpleaños, barbacoas, conciertos, cervezas, radio, mini-feria…
También ha sido un año de echar de menos. La ida de Larissa, o dejar el piso traicionó mucho a mi ñoñería.

Mi familia, la biológica, se ha unido de nuevo. Ésa no se separa, ni dejará de protegernos a todos. No sin olvidar las risas y las fiestas, juntos. Ya se sabe: cosas de Cifuentes. Cosas de que los primos preciosos, que tanto se quieren, de los que tanto aprendo, los que me curan con sus “terapias”, los que me hacen saber que la familia no se elige, pero si se pudiera, serían ellos. Andrés, lo ha vuelto a hacer, y ha vuelto a ser el “primo” de mi vida. Y Sonia, ha seguido siendo mi geme-prima. Y los 10, los 10 Cifuentes han sido mi alegría de cada fin de semana.

Pero sin duda, si alguien ha cambiado este año, ésa he sido yo. Poco o nada me reconozco en la Llanos del año pasado. Para bien o para mal.

Sin embargo, ¿qué sería de mí sin todos vosotros?

A ver, ¿qué hubiera pasado si Silvia no hubiera perdonado mis errores? Ella supo aceptar todos mis cambios, una vez más, y además supo quererme con ellos. De no ser por ella, mi vida en Elche hubiera sido mucho más gris, y la de Albacete más negra. Nuestras locuras, risas, confidencias y demás por el levante o por la Mancha, siempre son de agradecer. Porque a ella le debo mucho.

Como que sin ella tampoco habría aparecido en mi vida el Cabe, la única persona capaz de hacer que ir a la biblioteca a estudiar, se haga con ganas. Lograr hablar de temas tan “bonitos” cada día y que te entren ganas de pasar más minutos con él…

A veces pienso, que de ser hermanos, Álvaro debería ser el mayor de los dos. Es mi compañero de trastadas, ideas y locuras cuando ha de serlo, pero siempre sabe cuidarme. Incluso con sus piques. Podría haberme abandonado, motivos tiene de sobra y no lo ha hecho jamás.

Abandonos, son los que nunca sufrirá Rakel mientras yo esté cerca. A pesar de algún que otro altibajo (una más que otra) este año, las dos hemos sabido salir a flote. ¿Cómo? Como siempre: juntas. Las chicas de la piruleta, dudo que se alejen nunca.

Y aunque me saque de vez en cuando de mis casillas, la vida no tendría la emoción y la alegría que tiene, de no ser por Morote. Mi rubio, el que parece que te odie, pero siempre sabes que te quiere mucho. Porque no falla. Nunca.

Ni siquiera desde Alemania ha fallado ella. Larissa, sigue siendo la de mis amores, por mucho que la haya echado de menos estos meses. Cada día, de un modo u otro, ha sabido quererme como sólo ella sabe. Los Km. no son problema para nosotras.

A Km. mentales parecía que nos íbamos a poner Raúl y yo. Demasiadas locuras que parecían ir a trastocarlo todo, no han hecho más que reforzar nuestra amistad de más de media vida.

Las distancias se acortan si uno quiere, y es algo que he aprendido con Raquel y Adela, en nuestras mañanas de estudio y nuestras tardes de paseo, plagadas de risas, cotilleos, chucherías y demás cosas de las nuestras.

Pocas chucherías y mucho carbón debería tener Nacho conmigo. Lejos de perderle, se quedó conmigo. Encima, me volvió a mostrar miles de cosas, porque de él siempre hay algo nuevo que aprender.

Como aprender que los amaneceres de los domingos en Albacete son bonitos, con Maripi. O que hay amigas que lo pueden dar todo en la biblioteca, una tarde de charlas y confidencias o una noche de fiesta. Una cari, amante o lo que quieras. Pero mi amiga.


¡Pum! Los petardos nunca más me darán miedo. He aprendido de la mano de uno tantas cosas… Y es que Antonio, no se ha perdido ni uno de mis avances, enseñándome algo nuevo en cada paso. Creo que aquí queda traca (nunca mejor dicho) para rato.

Hay partidos de la vida (y del fútbol) que se viven mejor en buena compañía. Y si esa compañía se llama Paco, mejor que mejor. La persona que te vea cuando te vea, te arrancará una sonrisa.

Igual que te la puede arrancar un reencuentro. Kote, alguien que en un pasado no muy lejano suponía un simple “hola” y con el paso del tiempo, pasó a ser un “horas y horas de conversación”. Un amigo, oiga.

Como si hubiera sido tu conciencia la que te lo hubiera dicho. Claro, Vicky siempre aparece para indicarme el camino “correcto”.

Javi no sé si me llevara por el buen camino, lo que está claro es que yo le debo de llevar por el de la amargura con tanto rayamiento de conversaciones que tenemos. Es lo que tienen los camaradas, sillas, hermanos y un laaaargo etc.

En estudiantax si que tuvimos conversaciones raras. Sílvia, Cris, David y yo podíamos estar hasta el amanecer hablando de todo y de nada, riendo, llorando, bebiendo, comiendo, bailando o lo que hiciera falta. Era como estar en casa. Era como llegar a estudiantex` flat. Allí fue donde crecí al fin.

Sal de estudiantax, que la ciudad de las palmeras tiene mucho que ofrecer. Por ejemplo, una manchega que es como un sol que te alegra cada mañana. Se llama Vero y es una chica que siempre va a estar para sacarte una sonrisa y ayudarte a ponerte las pilas.

Pero si quieres aprender, lo mejor no estará en la uni. Casi mejor quédate con Aitana. No sabes la de cosas que te va enseñar. Como por ejemplo, a reír cada día. Aunque eso más bien, lo lleva ella de serie.

Mi vida en Elche, no hubiera sido vida de no ser por ella. Ester, mi mitad. Casi se me va, pero al final, el destino quiso que no me quedara incompleta. Quiso que yo la quisiera cada día más y más. Mi lugar de Elche preferido es sin duda, ella.

Querer a Patri no fue complicado. Su alegría a pesar de todos los problemas, nos contagia a todas cada mañana. Así, poco a poco, se convirtió en otro pilar fundamental para mí.

De Carmen, ¿qué voy a decir? Si para algunos es hasta la madre de mis hijos. Espero que a ellos no los malcríe tanto como a mí… porque tanto mimo no puede ser bueno.

¿Y qué decir de Carlos, Marta, Jessy, Isa, Nadia, Claudia, Begoña, Bea e Iza? Ir a clase, nunca mereció tanto la pena.

Y así, entre todos, habéis hecho que mi 2010, sea de 10 =)

Gracias y espero que el 2011 nos traiga muchos más momentos juntos

Y aunque sé que todos esperábais mi montaje del paint...Hoy suena y se ve:



sábado, 11 de diciembre de 2010

...Deseos de humo...


Él, apenas ha descansado unos minutos cuando pega un salto y se pone en pie. Ella, boca abajo y enredada entre las sábanas, hunde la cabeza en la almohada, que ahora huele a él y no puede evitar aspirar todo ese aroma.

Por fin levanta la cabeza, para evitar dejarse embriagar por aquel olor, y comprueba que ya se ha vestido. Se sienta de espaldas a ella para calzarse. Lo mismo de siempre. Después viene el beso de despedida. Cada vez más seco.

-A veces me gustaría que fumaras- Se le ha escapado. Es algo que lleva pensando mucho tiempo pero nunca cree conveniente decir.
-Odias a los fumadores.- Le contesta sin saber a qué viene aquello.- ¿Para qué quieres que fume, te parecería más sexy?- Añade entre risas.
-No, es sólo que…- No sabe si decirlo. Sería afirmar que sí, que se está enganchando al olor de la almohada. Pero no puede evitarlo al ver la cara que él le ha puesto. Otro síntoma más.- Es simplemente que si fumaras, al menos te quedarías unos minutos más, por lo del cigarillo de después y tal.
-Tú no me dejarías que fumara al lado tuyo. Empezarías a echarme la charla, como haces con todo el mundo…
-Y eso haría que alargaras tu tiempo aquí…- ¡Mierda! Otra vez algo que no debía decir.

Podría haberla tomado en serio, pero ha preferido fingir no enterarse de nada. Repite la rutina de siempre y le da un beso. Hoy toca uno verdadero. Después de todo, él también desearía fumar. Mejor aún, desearía no tener que hacerlo y poder quedarse allí simplemente porque le apetece. Pero había tratos, que no se atrevían a romper.

Nota: Cualquier parecido con cualquier realidad, es pura coincidencia.
Hoy suena a:

jueves, 4 de noviembre de 2010

...De vuelta...



Raro. Así se sentía después de tanto tiempo. Ya casi ni recordaba cómo le quedaba aquel tipo de equipación. Se puso de pie frente al espejo para verse bien. Casi no se reconocía. Como le costó reconocer a la persona que apareció tras él por sorpresa, sonriendo.

-Estás muy guapo.- Le dijo mientras le abrazaba por detrás.
-No me termina de convencer este color.
-¡Bah! Dentro de unos meses, cuando hayas triunfado con él, te parecerá el más hermoso de todos… ¿Y tus guantes?
-Guardados ya en la bolsa. No me los pongo hasta que no llegue allí, no quiero gafarlos. En realidad no deberías verme vestido así antes del partido, traerá mala suerte.
-Esto no es una boda- contestó ella entre risas.

Ya en la calle, ella le quita las llaves del coche.
-Hoy conduzco yo.
-Odias conducir.
-Ya, pero estás nervioso.
-No lo estoy.-Miente y ella lo sabe. Por eso enchufa la música y empieza a sonar su canción preferida. Él la mira y sonríe. Tiene ese don de hacerle creer que todo va bien. Siempre. Y era algo mutuo.

Aparca el coche y se bajan. Llega el momento en que ella se queda en las gradas y él va al vestuario con el resto, para después ponerse bajo los palos. Le da un beso de buena suerte. Ahora le toca quedarse solo ante el peligro. Después de tanto tiempo de lesión, alejado del terreno de juego, ya no recordaba aquella sensación, la que le daba toda la energía y fuerza suficiente. Su razón de ser. De no haber sido por ella, se habría hundido durante el tiempo de recuperación.

Por eso sabía, que después de todo, no estaba tan solo. Sabía que desde su asiento (aunque siempre pasara más tiempo de pie por el nerviosismo y los gritos), ella le estaba dedicando continuamente sus sonrisas. Era su fan más incondicional. Y aquello sí que era verdadera suerte.

Ni un solo balón se le escaparía aquella tarde. Por fin podía decir que estaba de vuelta.


Foto: Ciudad deportiva de Elche. Abril 2010
Hoy suena a:

jueves, 23 de septiembre de 2010

...Que nadie diga adiós...


Cuando me preguntaron cuál era mi palabra preferida del castellano, no supe qué contestar. Sin embargo, sí sé cual es la que más detesto, la que me parece más fea. Adiós. Es una palabra que rara vez me oiréis pronunciar (si lo hago, es porque estoy enfadada). Me parece fría, como si pretendieras no volver a ver a alguien, como si lo estuvieras echando de tu vida para siempre. Por eso, aunque esto huela a despedida, espero que nadie la pronuncie. Sí, ya sé que he prometido no ponerme tontita, pero no lo puedo evitar. Odio las despedidas, porque no sé afrontarlas, y este año he tenido demasiadas. Me despedí de alguien mil y una veces, de una forma u otra. Y todavía queda la peor de todas...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

...Un poco de esperanza...



Hace unos días vi la película “Largo domingo de noviazgo”, una preciosa historia de amor (sí, de esas que me hacen sacar lo más ñoño de mí) que te hace pensar mucho sobre la esperanza y la lucha, frente a darlo todo por perdido y dejarse vencer. Mathilde, la protagonista, no se rinde. Algo en su corazón le dice que Manech, su prometido, sigue vivo, por más que la versión oficial sea que fue condenado a muerte durante la I Guerra Mundial

Y esas corazonadas le llevan a un viaje en busca de otras versiones que le digan que, efectivamente, su amado continúa con vida. Con su lucha, una se da cuenta de la fuerza que puede otorgar la esperanza. Pero por si el derrotismo llega, Mathilde inventa un juego que le dé el aliento que le pueda faltar. Por ejemplo, cuando va montada en un tren, cierra los ojos y piensa: “si antes de que cuente siete entramos en un túnel o pasa el revisor, Manech sigue vivo” Así lo va haciendo con múltiples cosas en su vida, cuando la fe parece esfumarse
Supongo que por no querer rendirme todavía (aunque sea en lo más hondo), he empezado yo también a “jugar”. Yo no busco a nadie, yo sólo espero que alguien esté ahí. Casualidad o no, siempre se ha ido cumpliendo todo lo que he dicho. Esto no es una película, lo sé. Y también es cierto que llevo tiempo meditando que me rindo. Me rindo porque aunque la esperanza me diga que sí, la razón me dice que no. Y puede que haya sido fuerte, más de lo que yo misma esperaba. Pero sucede que eres una batalla que yo ya no puedo ni quiero seguir luchando. Porque no me caben más cicatrices, y creo que necesito algún hueco sano para cuando llegue la casualidad de mi vida. La más bonita y grande de todas. La que encontraré al final de la escalera que empiezo a escalar, porque voy a seguir jugando, aunque no sepa a qué ni por quién.


Y próximamente... mis reflexiones tras mi metedura de pata (literal)

martes, 7 de septiembre de 2010

Balance veraniego

Fin de una temporada, comienzo de uno de mis balances. Este verano, no ha sido bueno, ha sido muy bueno. Empezó, no con una borrachera, sino con La Borrachera, que jamás se volverá a repetir, porque aunque Antonio me asegure que me lo pasé bien… eso de no recordar más de la mitad de la noche no mola y más con los regalos de después (seh, algunos ya los conocéis y no volveré a repetir xD). En definitiva, soy una mujer de tierra firme y no de mares ni almirantes xD. Fútbol, mucho fútbol con mi histeria e insultos habituales y mi continúo amor por Casillas.Y seguí de fiesta en fiesta (más moderadas), alternadas con mañanas de estudio y tardes de Globo, Tejares y Altozano. Entre tinto y tinto y bolsas de pipas, muchas risas. Acabamos el mes de julio yéndonos a la playa unos días… ¿Qué pasó? Que desfasamos como nunca. Prometimos eso de ir todos los días a darnos un baño (algunos de horas y horas de duración) y también salir cada noche de fiesta. Cumplimos, y muy bien cumplido todo (algunas más que otras, ejem ejem xD). Y como siempre pasa cuando varias amigas se juntan en pijama… muchas confesiones y risas tontas (que alegran el corazón), además de algún que otro descubrimiento por mi parte que me hizo ver algunas cosas más claras. Volvimos algo más morenas (no hablo por mí, que sigo igual de blanquita) y con más ganas de fiesta (eso si que hablo por mí xD). Agosto, o el desierto de Albacete no fue tan mal después de todo, estudié mucho más en serio, me apunté de voluntaria para la feria, seguí de parranda, preparamos una gran fiesta sorpresa y participé en otra. Aprendí a coser mejor. Los últimos días de agosto fueron de estrés: últimos repasos para el examen, el regalo y la fiesta que parecía que no iban a salir adelante, los cursillos para la feria… pero al final no me ahogué en ese vaso de agua y salí a flote. Y tan a flote. Saqué un 8 en el examen, (sin duda el 8 sigue siendo mi número) me pegué una gran fiesta para celebrarlo. Después vino otra fiesta, un pequeño cambio de aires. Sobretodo, hubo algo que me hizo darme cuenta de que estoy en el lugar correcto: la radio. Por poco que fuera lo que hiciera, me hizo darme cuenta de que amo ese mundillo más de lo que pensaba. Y ahora queda esperar la feria, que siempre me trae sorpresas agradables (aunque me va a faltar mi flor de loto).


Emocionalmente… el verano ha curado las heridas del invierno pasado, y ha abierto otras de hace demasiados veranos que, en teoría, estaban bien cicatrizadas. La feria dará muchas respuestas, como siempre.


Ha sido un verano completo, plagado de fiestas y risas. Sin embargo, no me quedo con eso. Me quedo con vosotros. Porque no hubiera sido lo mismo sin vosotros. Porque habéis compensado todo lo que no os he podido ver en invierno. Porque me habéis mimado, aguantado y cuidado cuando lo he necesitado. Porque estáis haciendo que cada día me cueste más hacerme a la idea de que me vuelvo a ir...Gracias ^^

sábado, 21 de agosto de 2010

"Y es que todos creemos que se ama a alguien por sus virtudes o por sus atributos, sean estos morales o físicos, pero es mentira. Jamás se ama o se desea a alguien por sus virtudes, por muy grandes que éstas sean, sino siempre a pesar de sus defectos"
[La cinta roja- Carmen Posadas]


Estaba enfadada. De verdad. Y él se dio cuenta. Era extraño que así fuera, pero por una vez en su vida la había mirado en serio. Y no como lo hacía siempre, con esa mirada de estúpido con la que no podía ver más allá de sus narices.

-Venga, no te enfades- Le dijo, tratando de arreglarlo, mientras le ponía una mano en el hombro. Ella no se giró. Estaba tragándose las lágrimas. Una vez más. Salvo que esta vez no quería que se diera cuenta. ¿Para qué? ¿Para que sin saber por qué, porque nunca se daba cuenta cuando le hacía daño, le dijera alguna de sus tonterías, una de esas con la que ella volvía a caer a sus pies?
-Por favor, mírame… De verdad que lo…- Por primera vez se había dado cuenta de lo que había hecho. Pero no era capaz de terminar aquella frase. Porque jamás la había dicho en voz alta por orgullo.
-Vete. –No gritó, no perdió los nervios y ya no parecía estar a punto de llorar. Algo había cambiado. Algo o alguien le habían hecho cambiar. Más bien reaccionar.
-No, date la vuelta y mírame… No me voy a ir hasta que esto no quede arreglado.
-¿Qué? ¿Qué se tiene que arreglar?-Por fin se dio la vuelta y le miró a los ojos.- A esto le tendría que haber puesto arreglo yo la primera vez. Pero no fui capaz. Ni esa vez ni todas las que vinieron después. Sabes que tiendo a depender de los demás, pero nunca lo había hecho tanto como contigo. Cuanto más daño me haces, menos me doy cuenta y más me engancho. Eres mi droga, ésa que necesito para poder respirar. Pero la que me destruye al tiempo…
-Lo... lo… Yo no sabía que te estuviera haciendo tanto daño- Empezaba a darse cuenta de cómo era, de cómo había sido siempre con ella. Cada desplante, cada mala palabra, cada mal gesto. De todo ello no había sido consciente. Tampoco de las veces que ella estuvo ahí sin que él se lo pidiera. Las veces que no le preguntó nada y simplemente le alentó a seguir. Las veces que aplaudió sus logros cuando nadie más lo hacía. Todas las llamadas, los gestos tontos…Él sólo había visto una mínima parte de todo aquello.



jueves, 15 de julio de 2010

Iniesta desata (demasiada) locura en Albacete


Nadie pone (ni pondrá) nunca en duda que Andrés Iniesta Luján es un gran futbolista. Tampoco dudaremos de lo maravilloso (y lo bonico) de su gol en la final del Mundial de Sudáfrica 2010. Los que estuvimos aquella noche en las calles de Albacete fuimos testigos del orgullo general (el nuestro propio) porque un paisano nos regalara la primera victoria de la Selección Española en una final de tal calibre.
Pero ahora no hablamos de la Selección. Hablamos del Albacete Balompié. Y hablar de ese equipo va unido al nombre Carlos Belmonte. Un poco de historia. El Alba apareció en el año 1940 y comenzó jugando sus partidos en un campo de tierra en el Paseo de la Cuba. Después pasó a hacerlo en un campo del parque Abelardo Sánchez, no mucho mejor que el anterior. Ya bastante era para los jugadores de ese equipo no contar con casi presupuesto para equipación o para formar un equipo decente, como para encima jugar en campos de condiciones penosas. Y sucedió algo. Llegó Carlos Belmonte, alcalde y arquitecto albaceteño, y se interesó por el equipo. Diseñó e invirtió en un nuevo campo de fútbol, uno de verdad, con césped y gradas… Así apareció el estadio de fútbol actual. No pudo tener mejor nombre que el de Carlos Belmonte (famoso por muchas otras obras y actuaciones positivas en la ciudad, por lo que tiene algún que otro monumento en su memoria). Es cierto que Iniesta merece reconocimiento por nuestra parte, para demostrarle que de verdad lo admiramos (aunque haya cosas que me parecen exageradas). No debemos olvidar que en su pueblo ya tiene una calle, una fuente y una plaza con su nombre. En Albacete lo de la calle sería complicado, ya que una ley dice que sólo se concederá tal honor a título póstumo. Por eso se ha propuesto bautizar algún próximo polideportivo o ampliación de la ciudad deportiva con su nombre. Lo que no es justo es quitarle el honor a uno para dárselo a otro, porque aunque nos duela, Iniesta no ha hecho nada por nuestro equipo. No digo que no lo quiera o no lo aprecie (él siempre dice que su andadura futbolística comenzó en él, aunque fue muy breve ya que a los 11 años se marchó a Barcelona, y que por eso le guarda cariño), pero no ha estado ahí ninguna de las veces que el equipo ha ascendido o cuando ha vuelto a caer. Tampoco cuando el estadio se ha llenado de seguidores o cuando ha estado al borde de la quiebra por ausencia de público y presencia de malas gestiones. Sinceramente, tampoco creo que haya llorado como hemos llorado este año cuando nos veíamos desaparecidos. Los que han propuesto el cambio de nombre del estadio parecen ir muy en serio, o al menos hacen lo posible por publicitarse y llegar a todos los ciudadanos. Francamente, no les creo seguidores del equipo, si lo fueran sabrían cuánto les debe éste a Carlos Belmonte, y sabrían que decir su nombre es sinónimo de hablar del Albacete Balompié, sinónimo de que se te ponga la carne gallina. No, no lo saben. Sí a un homenaje a Iniesta, pero no a costa de un hombre que SÍvivió realmente el blanco de su equipo…

sábado, 10 de julio de 2010

...Besos de furia...


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No fue un beso de amor ni dulce. No fue un beso de pasión ni encendido. Fue un beso de furia. Furia de uno que ya no aguantaba más esperas y ya le daba igual quien fuera la destinataria. Furia de otra que había esperado mucho tiempo a que algo así pasara. Ninguno pensó que fuese a ser de tal manera. De hecho ninguno creyó que aquello podría ocurrir.
Pero pasó. Se besaron. Y el tiempo se paró. Él estaba impaciente. Ella confusa. Terminaron separándose. “Así no”. Ambos estuvieron de acuerdo, como lo habían estado en tantas otras cosas en la vida. Echaron a andar, hablando. Hablaron de todo aquello que nunca se habían atrevido a decirse en voz alta. Él de cuánto había pensado en algo así. Ella en lo poco que lo creía. Él en lo mucho que la apreciaba. Ella en lo mucho que lo quiso una vez y en cómo comprendió con aquel beso que ya no había espinas. Se despidieron. Con otro largo beso. Todo lo que no hubieran dicho en ese momento, ya no se diría nunca. Pero no importaba. Aquello sólo les iba a fortalecer. Por mucho que ella creyera estar enfadada en los días siguientes. Por mucho que él ya no tuviera claro nada. Muchos años. Demasiados como para que todo se estropeara por un beso en el que se resumía una espera de muchos años y la aclaración de los que iban a venir. La furia del momento, después de todo, era una señal que comprenderían tiempo después…



["Casi un beso del infierno, pero un beso al fin"-Marea]

sábado, 19 de junio de 2010

...Amor porteril...


Todos los que me conocen mínimamente, saben de mi amor por los porteros. A mi padre ya le parecía raro que cuando me llevaba al fútbol, me fijara más en los aciertos de Valbuena (guardamenta del Albacete Balompié. por aquel entonces) que en los goles que marcaban los delanteros, o que casi llorara más con sus cantadas que con los increíbles fallos de los encargados de golear. A mí me encantaba nuestro sitio del Gol Sur, siempre detrás de él… También es sabido, que jamás se me dio bien ningún tipo de deporte, por eso me sentía genial cuando conseguía frenar algún intento de gol de mi primo Andrés en nuestros chutes de las noches veraniegas, (aunque luego empecé a pensar que me las tiraba mal a posta, por esa manía suya de querer hacerme sentir bien siempre). En el colegio (donde hacía de árbitro) me molestaba que perdiéramos demasiado tiempo discutiendo a quién le tocaba ponerse de portero. “Es que los porteros no pueden marcar goles, se aburren y nadie les quiere…” ¡Vaya escusa más mala que se buscaban mis amigos! Yo les hubiera querido…

Luego llegó él… Iker Casillas. Siempre he sido antimadridista, pero mi debilidad por los porteros hizo que terminara siendo mi amor platónico, más cuando mi primo pequeño dedujo que por haber nacido en el mismo día, nuestros destinos terminarán uniéndose algún día (aunque él ahora prefiera a la Carbonero, y contra ella no se pueda competir).


El amor es irracional. Por eso me cuesta explicar porqué un portero me va a ganar antes que un delantero (futbolísticamente hablando). Pero supongo que algo tendrá que ver el hecho de la importancia de los porteros, y lo infravalorados que están… Seguramente no hayáis oído muchas críticas de los numerosos fallos de Torres, pero sí de las cantadas de Casillas, por ejemplo. Cuando el Alba es incapaz de ganar, toda la culpa recae siempre sobre Cabrero, ¡cómo si la obligación de los demás no fuese marcar! Sin embargo, nunca es al revés… cuando un portero se porta genial, se queda en algo anecdótico… Sobre los porteros han caído muchos de los empates que han ayudado al equipo propio y perjudicado al contrario (un 0-0 se suele deber a la buena intervención de alguno de los dos porteros)… Igualmente, creo que el trabajo de un guardameta es mucho más que físico, debe ser una perfecta coordinación entre la percepción de los movimientos de los demás y la acción propia que se deba llevar a cabo.

Hoy mi equipo se juega el descenso contra otro que ha estado muy cerca del ascenso, por eso en quien más confío es en el portero. Y pase lo que pase, seguiré admirando a los que juegan bajo los palos…

viernes, 11 de junio de 2010

...Imaginación atroz...


Siempre había tenido una imaginación atroz (en el sentido negativo de la palabra). A los que más la querían no les gustaba que utilizara aquel adjetivo para definirla, a fin de cuentas, su imaginación era lo único que podía hacerla algo especial. Lo que de pequeña le hacía crear escenarios a base de la nada en los juegos con sus primos y lo que de grande le permitía escribir trasladándose a lugares y tiempos en los que nunca había estado, plasmar en el papel todo lo que sentía de una manera más especial o lo que le hacía hablar de amores que nunca había vivido (ni viviría). Sin embargo, ella sabía que, efectivamente, atroz era un adjetivo bastante bueno para definir su imaginación. Como todos los niños, la imaginación le jugó alguna que otra mala pasada (y eso sumado a su tremenda patosidad, el hecho de que siempre fuese llena de moratones y heridas). Pero con los años no le pasó como a otros niños, que fueron dejando de lado su imaginación, o como mínimo, fueron algo más realistas. No, ella continuó pensando en lo que podría pasar y luego nunca pasaba. Ella seguía imaginando besos con labios que jamás saboreó y abrazos que jamás le llenaron como esperó.Siguió ilusionándose por el más mínimo detalle que ella veía podía terminar en algo grandioso. Cuando algo no le gustaba, se inventaba otros finales para su historia. Lo peor, que se los terminaba creyendo. Quizá también tenía algo que ver con los constantes sueños, o más bien pesadillas, que le acompañaban cada noche, pero ésa, ésa era otra historia. Por eso le parecía tan atroz, porque cuando le tocaba comprender que, de nuevo, su imaginación le había hecho un flaco favor, volvía a sentirse estúpida… Hasta que su fiel compañera volvía, por muy cansada que estuviera ya, para dejarle inventarse otro final y dar paso a otro maldito círculo de dolor aún más estúpido que ella

jueves, 20 de mayo de 2010

...Un año de tópicos...


Odio los tópicos. Quienes me conocen saben que sólo los admito en un campo. Pero es que mis 18 han sido de lo más tópico.

Con 18 años he enseñado por primera vez, orgullosamente, mi DNI a las cajeras del Mercadona para comprar Knebep, Pratti o Brugal, y a los porteros de discoteca de Albacete para que me dejaran entrar (o me dijeran: es para 21).
En mi decimoctavo año ejercí mi derecho al voto y doné sangre por vez primera. Igualmente, a esa edad volé del nido (aunque no del económico, por lo que aún no soy independiente, como siempre me recuerdan mis padres) y comencé la universidad, donde me topé con gente increíble.
Me hice dos pendientes más en la oreja (Por aquello que dicen las madres de: “cuando seas mayor de edad te haces lo que quieras”, aunque en mi casa esa frase nunca se pronunció, porque nunca me vieron capaz). Me ha fallado lo del carné de conducir, pero como ésta también ha sido la edad de superar los miedos (y la de mi padre cada vez más insistente), me lo estoy replanteando.
La mayoría de edad me trajo un poco de cordura a la vida, porque aquél tuvo que ser el cumpleaños más serio y triste de todos, y tiempo suficiente para echarla de menos…

18, edad de primeros besos, amores y desamores, año de descubrir que nunca se quiere lo suficiente, que los buenos amigos siguen existiendo y que siempre siempre, se puede y se debe sonreír

Ha sido una edad tan tópica, que eso mismo la ha hecho especial… No podré recordarla sin evitar sonreír, pero sobre todo, la recordaré por vosotros. Los que habéis estado un año más de mi vida a mi lado, y los que habéis llegado para terminar de llenarla. A los que hoy os habéis acordado un poquito más de mí, o simplemente algo. A los mensajes, llamadas, privados, comentarios, las cartas, los abrazos…A los que habéis hecho todas esas cosas. A los que no dejáis nunca de sorprenderme, y a los que decís que en cuanto ponga un pie en tierra manchega lo haréis. También a los que os habéis acordado de mí para decir: “no te felicito hasta que no te tenga delante”. A los que lo habéis hecho de corazón e incluso a los que os ha ayudado el Tuenti…A todos mil gracias ^^

Sí, esa niñita de ahí soy yo =)

domingo, 2 de mayo de 2010

...Adiós, sin decirte adiós...



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Comenzó a caminar deprisa, sin que pareciera que fuese a darse la vuelta. No iba a volver, si le dejaba continuar ese camino, no habría retorno. Y ella lo sabía. No habían pronunciado la palabra “adiós” porque a ambos les parecía demasiado fea, pero sabían perfectamente que ahí concluía su historia, y la que hubiera podido ser.
Así que se quedó observándole hasta que desapareció en la lejanía. Estuvo allí parada memorizando su manera de caminar, su espalda, sus brazos, sus piernas, su pelo; para que nunca se le olvidaran. Porque aún lo amaba. Y no luchar por él era su manera de demostrárselo. Porque quería que alguien capaz de hacerle todo lo feliz que ella no pudo hacerle, lo encontrara y supiera la suerte que tenía. A veces, no basta con querer…

martes, 20 de abril de 2010

...Neutralidad...


EE. UU., 3-12-1941

Se despertó empapada en sudor. Otra de sus pesadillas. Era algo habitual en ella lo de no dormir del tirón. Pero últimamente ocurría con demasiada frecuencia. Tal vez tenía algo que ver con la guerra. Su país, o más bien su país de adopción, iba a mantenerse neutral. Al menos ese era el discurso que todo el mundo pronunciaba.
Pero ella presentía que antes o después acabaría enfrascado en esa guerra.

Soñaba con aviones que se estrellaban, o aviones que eran derribados por otros o por una bomba. Nunca veía su cara, pero sabía que en ellos siempre era él quien pilotaba. Una vez le contó lo que le atormentaba cada vez que intentaba dormir y él no hizo otra cosa más que bromear “a un dios no se le derriba tan fácilmente”, y aunque ella le seguía la broma, “sólo un semidiós, no lo olvides”, en el fondo continuaba intranquila.
Ella ya había vivido el comienzo de otra guerra, en el que perdió lo poco que tenía.
Y ahora, él era todo cuanto tenía. Lo era desde el momento en que la sacó de España, puede que incluso antes. Sí, se enamoró de él mucho antes, y desde ese instante, supo lo importante que iba a ser en su vida.

Miró a su derecha y ahí estaba él. Se encontraba profundamente dormido. Sin embargo, tampoco solía dormir tranquilo. Excepto cuando lo hacía con ella. “No pienses que es por ti. Es porque quiero.” Si no soltaba la broma, no se quedaba a gusto. Pero como sabía de sobra que no era en serio, no podía evitar dedicarle una sonrisa. De igual modo, los dos sabían que la paz en sus sueños era por ella.

Se encontraba tumbado de lado, de espaldas a ella. Ésta pasó una mano suavemente por su dorso, con delicadeza, no quería despertarlo, sólo necesitaba sentirlo para calmarse. Normalmente, cuando la sentía despertarse sofocada, él ya había abierto los ojos y la estaba rodeando con sus fuertes brazos, para tranquilizarla, pero esta vez no fue así. Acababa de dormirse hacía no demasiado, y estaba en esa fase de profundo sueño. Él hacía unos días que le costaba conciliar el sueño, también temía que algo se acercaba. Sin embargo, prefirió no decirle nada, para no alarmarla.

Decidió ir a tomar un vaso de agua, tal vez eso le sosegara un poco y entonces si que se despertó.

-Anda ven aquí. – La invitó a acurrucarse entre sus brazos, cosa que no pudo negarle. Comenzó a acariciarle el pelo lentamente.

-Siento no dejarte dormir ninguna noche.
-Es la misión de los dioses, velar por los mortales, ¿no?
-Te quiero, te quiero muchismo.
Él comenzó a reírse, adoraba cuando le decía que lo amaba de aquella forma.

Poco a poco recuperaron el sueño los dos. Pero lo real, es que ambos se durmieron sabiendo que algo no iba a ir bien. Un mal presentimiento los atormentaba.

Cuatro días después, la neutralidad de aquel país iba a terminar también con su tranquilidad y la vida a la que se habían acostumbrado…

Nota: Es el capítulo de uno de mis relatos, uno al que le tengo un especial cariño...

Hoy suena a: http://www.youtube.com/watch?v=erq8p0pbsW4

sábado, 17 de abril de 2010

Atentandos contra la democracia

¿Quién atenta contra la democracia? Es la primera pregunta que me viene a la mente cada vez que algún miembro del PP dice tal frase refiriéndose al apoyo que está recibiendo el juez Garzón. Es entonces cuando surge la pregunta: ¿quién lo hace? ¿los que intentan cerrar por fin heridas que abrió un dictador (es decir, un terrorista de la democracia) o los que sólo imposibilitan esta tarea? Pero también me surge otra pregunta: ¿puedo sentirme orgullosa de ser española, de pertenecer a un país donde siguen dominando grupos no democráticos como es la Falange? Sí, tienen razón. Se está atentando contra la democracia. Y los terroristas son todos aquellos que no permiten que se haga justicia. ¿Qué pasa en este país? ¿Por qué seguimos permitiendo que 35 años después de la caída de una dictadura atroz sea ésta la que continúe dominando nuestra vida?

Sé que hacía mucho tiempo que no escribía sobre política, pero es que en las últimas semanas mi enfado ha ido aumentando. He de decir que, por suerte, ninguno de mis familiares ni allegados está en una cuneta o fosa común, pero este tema ha sido algo que me ha obsesionado mucho desde hace ya bastante tiempo y ha ocupado la gran mayoría de mis lecturas, noches en vela ante el ordenador y viajes a las bibliotecas (sin que nunca nadie haya intentado "comerme la cabeza" como me han dicho muchas veces.) Así que, habiendo comprobado todo lo que hay alrededor, creo que es lógico que esté realmente enfadada con todo lo que está ocurriendo en este país de locos...

PD. Mi intención no es ofender a nadie en ningún momento, puedo estar o no de acuerdo con un determinado colectivo español pero siempre desde el respeto. Así que, por si acaso, si alguien se ofende pido perdón de antemano

Hoy suena a: http://www.youtube.com/watch?v=QYN_wlgq2Q8

sábado, 10 de abril de 2010

Abrázame

Parada de pie frente a aquel lugar, le entraron ganas de llorar. Y así comprendió dos cosas: la primera cuánto hubiera necesitado un abrazo, uno de verdad, de esos que te llenan. Hacía demasiado tiempo que no recibía uno así, o que no sentía uno así. Eso le condujo a la segunda cosa descubierta: cuánto necesitaba que ese abrazo fuese SU abrazo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

...Quiero quererte...

Acércate lentamente, que pueda observar en tus pasos lo grandioso de tu belleza, ésa que una vez, hace no mucho, me eclipsó. Ven, siéntate a mi lado y cierra los ojos.
Relájate y déjate llevar, que voy a acariciarte suave y delicadamente. Siente la yema de mis dedos rozar tu cara y bajar por tu cuello llegando a tu espalda. Ríe, ríe si eso te apetece con los corazones que mis manos dibujan en tu espalda haciéndote cosquillas. Déjame que me tumbe a tu lado, que quiero mirarte. Abre los ojos, que los quiero ver, que me hipnoticen de nuevo. No digas nada, sólo permíteme observarte para aprender de memoria cómo es tu rostro, para cuando no estés, porque sé que te irás. Voy a besarte, y para esto no te pido permiso. Aunque no me dejes lo haré, tengo sed de ti. No hace falta que hagas nada. Tú sólo déjate querer, que hoy me apetece quererte. Mucho. AUnque tú no quieras corresponderme.

Hoy suena a:
http://www.youtube.com/watch?v=_BpsIA_RjbU

martes, 16 de marzo de 2010

...cicatrices...

Allí estaban; sentados frente a frente y mirándose a los ojos. Así se encontraban aquella noche.
Clara pasó suavemente su mano izquierda por la mejilla del mismo lado de Daniel.
Éste cerró los ojos ligeramente y se relajó. Cogía y soltaba aire lentamente y sólo escuchaba la respiración de Clara. Ella continuaba pasando la mano por su cara dulcemente. Le acariciaba débilmente hasta llegar a la cicatriz situada junto a su oreja. Aquella herida había hecho que empeorara su oído, que se volvió mucho más propenso a enfermarse. Y aquella fue la primera de las cicatrices que Clara conoció, de las que Dan había heredado de la guerra.

A continuación desabrochó su camisa, muy despacio. Le quitó la manga izquierda y después la derecha y ahí estaba. La gran cicatriz, la del hombro derecho, que se resentiría muchas veces más después de aquello. Tenía una pinta muy fea, sin embargo Clara no la había visto cuando peor estaba, cuando la infección de aquella lesión casi se lleva a Daniel. Y ahora que estaba curada, seguía teniendo un aspecto bastante preocupante. Y a pesar de ello Clara no se asustó. Como ya había sucedido antes, Dan se dejó llevar y mimar. Esa estaba siendo la mejor medicina para terminar de cicatrizar. Pero entonces llegó la mejor de las curas. Clara besó todas y cada una de las heridas de guerra de Dan para terminar besando sus labios, para volverle a hacer sentir que volaba muy alto, mucho más de lo que podía hacer con su avión.

Llevaba mucho tiempo deseando saborear de nuevo los labios de Clara, sus manos, su vientre, sus pies, su espalda, su sexo…
Y sin embargo aquella noche se dejó saborear él. Era como un niño pequeño que requería de mimos y cuidados para terminar de curarse

Clara cumplió una de las promesas de la última carta que Dan recibió: a su regreso iba a quererlo como nunca. Se lo demostraría curando todas y cada una de su cicatrices: las que se veían y las que no.

viernes, 5 de febrero de 2010

-Di mi nombre
-¿Para qué?
-Dilo, por favor.
-Llanos
Y entonces sonríe cual tonta o loca

-Ahora llámame como lo hacen las personas que me quieren
-Llanitos- Fue suave, y con esa sonrisa que sólo él tenía.
Y entonces sonríe cual loca o tonta, pero con una cara de felicidad aún mayor

-No sé a qué viene toda esta tontería
-Viene, a que cuando tú pronuncias mi nombre, me siento especial, es la forma en que tienes de decirlo, la forma que tienes de mirarme cuando me estás llamando. Eres tú…

jueves, 21 de enero de 2010

...A deshora...

-Te quiero- Lo dijo muy despacio y muy suave, como si temiera la posible reacción
-¿Cómo?- Preguntó él, tan sorprendido por aquellas palabras, como por el tono empleado. No era ella la que tenía detalles de aquel tipo, nunca fue ella la que decía primero aquellas palabras. No, ella se dejaba querer y nada más…
-Que te quiero.- Esta vez lo dijo con voz firme, mirándole a los ojos.-Puedo decírtelo todas las veces que quieras, de todas las formas que te apetezca que lo haga, porque quiero que te quede bien claro…
-Sabes que ahora todo esto está fuera de lugar
-No. No lo está, te sigo queriendo, nunca he dejado de hacerlo, así que no está fuera de lugar, está justo en el lugar en que debe estar… Deberías tenerlo en cuenta.
-Y tú deberías haberlo tenido en cuenta cuando aún había algo que hacer…