martes, 30 de diciembre de 2008

Nochevieja

A mí siempre me ha gustado comenzar un nuevo año. Los momentos previos a las campanadas son mis favoritos del año. Ese momento en que toda mi familia está como loca por la casa. Las niñas pequeñas se ponen nerviosas porque se ponen a contar y les falta una uva, los primos mayores se están preparando paracomer a prisa las doce uvas, una competición para ver quien acaba antes. Los padres gastan bromas, son ellos los que roban las uvas a las niñas. Las madres experimentan esa mezcla de emoción y felicidad por ver que siguen siendo unas hermanas muy unidas. El pequeñajo siempre está de aquí para allá revoloteando, ya no es un niño, pero sigue siéndolo para nosotros e intenta demostrarnos que aún es un trasto. Pero lo que más me gusta, es ver las reacciones de mi abuela, cuando nos mira a todos y cada uno de nosotros. Piensa en todas sus hijas, las cinco que se parecen tanto entre ellas y sin embargo son tan distintas. Mira a sus yernos, esos que son todos buena gente, como ella suele decir, esos que hacen felices a sus hijas. Y después, después nos mira a nosotros, uno a uno, de mayor a menor y así piensa en la abogada, la primera nieta con carrera. Después mira a la futura policía, y piensa que le da miedo que algún día le pueda pasar algo, pero sabe que no le pasará porque ella es muy fuerte. Después mira a la que centró su vida hace un par de años, la que ahora ha decidido que va a ser alguien importante, la que ve muy poco porque vive lejos. A continuación pasea sus ojos por uno de los dos únicos nietos que tiene, ya no es el niño al que miraba pensando: un niño en esta familia después de tanto. Luego me toca a mí, me mira, y creo que piensa que le gustaría poder ver mejor para poder leer lo que escribo, porque el día que me publicaron algo por primera vez, ella era la más orgullosa. Luego mira a la chica que aún no se ha centrado, la loca, la irresponsable, pero un poco la que nos mantiene a todos unidos. Y cómo no, las tres mellizas, el trío lalala, las mira y piensa que están tramando algo, pero algo bueno como cada Nochevieja, ellas son así, les gusta soprendernos con algo nuevo. Y por último al renacuajo, para ella siempre va a ser un niño, nuetro niño y piensa que aunque es débil de salud es muy fuerte de espíritu y eso le va a ayudar.

Yo adoro a mi familia, y adoro el día de Nochevieja, es nuestra y sólo nuestra. Creo que este año tengo un poco de miedo de dejar el 2008, porque ha sido mi año. Publicaciones de relatos en libros, fiestas sorpresas, Inglaterra, conocer gente nueva, descubrir miles de cosas diferentes, una feria inolvidable, unas Navidades preciosas, comprobar que la gente que me importa no me deja.... Pero ¿sabéis? El 2009va a sser mejor, ya lo creo, como dice un buen amigo mío, con salud todo lo demás es posible, porque todo lo demás lo conseguimos nostros con nuestro empeño...

¡Que tengais una preciosa Nochevieja y un buen comienzo de año! Yo presiento que lo voy a tener ;)

Me presento

Tengo diecisiete años, pero la edad nunca me ha importado, eso de cumplir años, me parece algo simple y tonto, la gente no madura con la edad, madura con los hechos que acontecen en su vida.

Me gusta escribir, lo hago por amor al arte, o porque me hace vivir, aún no lo tengo claro. Leo por devoción, un libro puede hacer conmigo lo que nunca conseguirá ninguna persona. Admiro a escritores y periodistas como Almudena Grandes, Iñaki Gabilondo o Isabel Allende. Estoy completamente enamorada de Juanra Bonet.

Amo el fútbol, ese deporte tonto que me hace gritar como una loca. Soy fan de Xavi Hernández (nunca ningún futbolista me gustará tanto como él) y Casillas. Soy del Barça. Pero mucho más del Alba y gran admiradora de los porteros de fútbol.

Mi pasión es el rock, me chiflan las guitarras eléctricas y las baterías, y los heavytronchos hacen que mis hormonas se alteren. Quise aprender a tocar la guitarra, pero lo dejé porque me traía malos recuerdos.

Soy una frikie de la Historia contemporánea, y mi tema, la Guerra Civil. No soy nada apolítica: me gusta mucho hablar del tema con mis ideas tendentes a la izquierda y el republicanismo.

No soporto el maltrato animal, por eso soy antitaurina.

El cine español es mi otra pasión. Tuve y tengo una buena maestra para eso, y le debo millones de cosas a ella y a esa películas que tanto me han enseñado, como “ Los amantes del círculo Polar” “Tesis” “Princesas” “La lengua de las mariposas” y tantas otras…


Admiro a personajes no famosos como son mis amigos, que lo han supuesto todo para mí, y mi familia, mi principal apoyo.

A mí me hace feliz cualquier detalle, sobretodo si se trata de vosotros. La amistad es algo fundamental en mi vida


Me gusta mi familia, de poderla elegir, elegiría una y mil veces a la que tengo.

Quiero escribir y vivir de ello, vivir de la noticia y de las novelas.
También quiero tener una hija, y me da igual si he de tenerla soltera como ya habéis pronosticado. Se llamará Inés…


Odio la impuntualidad y las esperas de cualquier tipo, soy demasiado impaciente. Me saca de mis casillas que la gente piense de mí cosas que no creo ni pienso…
A veces me enfado por tonterías, pero son mis tonterías al fin y al cabo. Grito mucho y soy malhablada, incluso a veces me  vuelvo  un poco violenta…

Me gustan los colores negro, rojo y morado.

Adoro los niños pequeños, mis niños de la ludoteca supusieron un todo para mí, mi primo pequeño es mi apoyo, y la sobrina de mi amiga me hace sonreír con cosas simples.

Me gusta la sensación de las olas chocando contra mi cuerpo en el mar, pero aún así, prefiero el aire y los sonidos de la montaña.

Soy adicta al chocolate y lo peor, puede que un poco a él...

PD: Empecé mal, sin presentarme, así que aquí está (más en mi fotolog). Y gracias por las firmas de ayer =)

lunes, 29 de diciembre de 2008

Capturando sueños...

.Soñaba y soñaba cada noche con él. Se colaba en sus sueños sin su permiso, y eso era algo que no soportaba. No lo soportaba porque al despertar se daba cuenta de lo irreal que había sido todo, entonces su corazón volvía a hacerse añicos otra vez, pero en el fondo estaba deseando que llegara la hora de irse a dormir; se abrazaba a su almohada, y en silencio preguntaba: "¿A dónde me llevarás hoy?" Y así dormía tranquila, sonriendo, hasta que el calor de los primeros rayos de sol se colaban por su ventana, despertándola... Y entonces era cuando volvía a odiarle